viernes, 4 de junio de 2010

el estres de los adolesentes


El estrés adolescente
Según muchos estudios psicológicos, una de las épocas en la vida de los humanos en las que más estamos sometidos a situaciones de estrés es durante la adolescencia, y es que la transición desde la infancia al ser adulto es muy complicado. Sobre todo porque empiezan a vivir situaciones propias de una persona mayor, sin tener todavía los recursos necesarios para superarlas con éxito.Según un estudio llevado a cabo por un grupo de científicos de la Universidad de Michigan Ann Arbor, una tercera parte de los adolescentes norteamericanos experimentan estrés motivado por "las enormes expectativas de sus padres y la sociedad" y dos tercios experimentan síntomas del estrés al menos una vez a la semana.Es muy importante saber reconocer las síntomas de estrés en nuestros hijos adolescentes a tiempo para que no se convierta en un problema mayor. Convivir y gestionar el estrés forma parte de la vida de cualquier adulto. Pero un adolescente que todavía carece de la capacidad de vencer su estrés corre el riesgo de sufrir depresión o ansiedad u otra enfermedad, o de intentar paliarlo con métodos peligrosos como las drogas o el avestrucismo.Motivos de estrés en los adolescentesPor muy seguros de si mismos que nos quieren hacer creer que sean nuestros hijos adolescentes, en el fondo se mueven muchas veces en un gran mar de dudas e inseguridades. Estos son algunos de ellos:
Exigencias y fracasos académicos
Pensamientos negativos sobre ellos mismos
Cambios en su cuerpo. La pubertad
Problemas con compañeros del instituto o acoso escolar
Vivir en un barrio problemático
Problemas de pareja de sus padres - peleas, separación o abusos
La muerte de un ser querido o un mascota
Una mudanza o un cambio de centro escolar
La realización de demasiadas actividades
Problemas económicos en la familia
Cómo reconocer el estrés adolescente
No debemos esperar que nuestros hijos nos expliquen que estén estresados, porque probablemente ni ellos mismos sepan qué les pasa. Por este motivo, debemos estar alertos ante la presencia de algunos de los siguientes síntomas del estrés:
Agotamiento y cansancio crónico con sensación de malestar
Excesiva auto-crítica
Sensación de persecución
Cinismo, irritabilidad y negatividad
Brotes de furia por motivos aparentamente triviales
Enfado cuanto les exigimos algo
Insomnia
Dificultad respiratoria
Sensación de inútil
Tendencia a correr mayores riesgos
Suspicacia
Como ayudar a un adolescente estresado
Lo primero es ayudarle a reconocer que necesita ayuda - nada sencillo en el caso de los adolescentes que suelen pensar que son más que auto-suficientes y saben más que nosotros. Requiere paciencia y ciertas dotes de comunicación lograr primero, que nos escuchen y segundo, que nos hagan caso. (ver Comunicar con adolescentes) Por eso es muy importante hacerles comprender que respetamos los motivos por su estrés y queremos ayudarles a superarlo. Y que tenemos completa confianza en su capacidad de hacer justamente eso.
Es importante hacerles ver que el estrés es un problema de mayores, y que todos tenemos que aprender a resolver momentos de enorme estrés durante nuestras vidas. Que las consultas de psicólogos y psiquiatras se llenan con personas mayores, algunos muy mayores, cuyos problemas psicológicos o enfermedades se derivan de no haber resuelto situaciones de estrés durante su infancia o adolescencia. Y que lejos de pretender meternos en su vida, les queremos ayudar.Reconocer el estrés es el primer paso para superarlo. Y aprender a superar el estrés ahora supone una lección que les ayudará durante toda la vida. Aquí hay algunas ideas sobre cómo empezar:
Intentar ayudarles a identificar la causa de su estrés y hablar sobre cómo aliviar la situación. Si se sienten abrumados por sus deberes, les ayudaremos ordenar su trabajo y hacer un buen plan (ver: Planes para estudiar ) o buscar otro tipo de ayuda como clases particulares o una academia. Ayudar a fijar objetivos realistas para rebajar la presión. Si tienen problemas en el instituto, les ayudaremos a buscar una solución.
Una forma de combatir el estrés es a través de la diversión. Buscar alguna actividad familiar de ocio, ir al cine o alquilar una película y comprar unas pizzas, un partido de futbol, una cena especial..... cualquier cosa que le puede hacer ilusión y ayudarle a olvidar durante un ratito sus problemas
Aprender juntos maneras de combatir el estrés. Existen muchísimos recursos en Internet con consejos y ejercicios. Si es preciso, buscar la ayuda de un experto, pero no sin antes intentar recabar información y datos juntos
El deporte es una magnifica manera de luchar contra el estrés. Tal vez le podemos animar a ir a un gimnasio o participar en un deporte de equipo, clases de tenis, natación, footing....
Sobre todo, apoyarle.
Los adolescentes, al igual que los adultos, pueden experimentar estrés todos los días y se pueden beneficiar de aprender las destrezas para manejar el estrés. La mayoría de los adolescentes experimentan más estrés cuando perciben una situación como peligrosa, difícil o dolorosa y ellos no tienen los recursos para enfrentarla o abordarla. Algunas de las fuentes de estrés para los adolescentes pueden incluir:
las demandas y frustraciones de la escuela
los pensamientos y sentimientos negativos sobre sí mismos
los cambios en sus cuerpos
los problemas con sus amigos y/o pares en la escuela
el vivir en un ambiente/vecindario poco seguro
la separación o divorcio de sus padres
una enfermedad crónica o problemas severos en la familia
la muerte de un ser querido
el mudarse o cambiar de escuela
el llevar a cabo demasiadas actividades o el tener expectativas demasiado altas
los problemas finacieros de la familia.
Algunos adolescentes se sobrecargan con el estrés. Cuando ello sucede, el estrés manejado de manera inadecuada puede llevar a la ansiedad, el retraimiento, la agresión, las enfermedades físicas, o destrezas inadecuadas para confrontarlo tales como el uso de las drogas y/o del alcohol.Cuando se percibe una situación como difícil o penosa, ocurren cambios en nuestras mentes y nuestros cuerpos que nos preparan para responder ante el peligro. El responder "peleando, huyendo o congelándose" incluye un aumento en los latidos del corazón y en el número de veces que se respira, aumenta la cantidad de sangre que fluye hacia los músculos de los brazos y de las piernas, se enfrían y sudan las manos y los pies, se revuelve el estómago y/o se siente terror o pavor.El mismo mecanismo que crea la respuesta al estrés lo puede terminar. Tan pronto decidimos que una situación ya no es peligrosa, pueden ocurrir cambios en nuestra mente y en nuestro cuerpo que nos ayudan a relajarnos y a calmarnos. Esta "respuesta relajante" incluye la disminución en los latidos del corazón y de la respiración y una sensación de bienestar. Los adolescentes que desarrollan la "respuesta relajante" y otras destrezas para manejar el estrés se sienten menos indefensos y tienen más alternativas cuando responden al estrés.Los padres pueden ayudar a sus adolescentes de las siguientes maneras:
Determinando si el estrés está afectando la salud, el comportamiento, los pensamientos o los sentimientos de su adolescente.
Escuchando cuidadosamente a los adolescentes y estando pendiente a que no se sobrecarguen.
Aprendiendo y modelando las destrezas del manejo del estrés.
Respaldando la participación en los deportes y otras actividades pro-sociales.
Los adolescentes pueden disminuir su estrés con los siguientes comportamientos y técnicas:
Haciendo ejercicios y comiendo con regularidad
Evitando el exceso de la cafeína la cual puede aumentar los sentimientos de ansiedad y agitación
Evitando el uso de las drogas ilegales, el alcohol y el tabaco
Aprendiendo ejercicios de relajación (respiración abdominal y técnicas de relajación de los músculos)
Desarrollando el entrenamiento de destrezas afirmativas. Por ejemplo, expresando los sentimientos de manera cortés, firme y no de manera muy agresiva ni muy pasiva: ("A mí me da coraje cuando tú me gritas". "Por favor, deja de gritar".)
Ensayando y practicando las situaciones que le causan estrés. Un ejemplo es el tomar una clase de oratoria, si el hablar frente a la clase le pone ansioso
Aprendiendo destrezas prácticas para enfrentarse a la situación. Por ejemplo, divida una tarea grande en porciones pequeñas, que sean más fáciles de realizar
Disminuyendo el hablarse de manera negativa a sí mismo: rete los pensamientos negativos sobre usted mismo con pensamientos neutrales o positivos. "Mi vida nunca será mejor" se puede transformar en " Yo puedo sentirme ahora desesperanzado, pero mi vida probablemente mejorará si yo trabajo para ello y consigo alguna ayuda"
Aprendiendo a sentirse bien haciendo un trabajo competente o "suficientemente bueno" a cambio de demandar perfección de si mismo y de otros
Tomando un descanso de las situaciones que le causan estrés. Las actividades como escuchar música, hablar con un amigo, dibujar, escribir o pasar un rato con una mascota ("pet") pueden reducir el estrés
Estableciendo un grupo de amigos que puedan ayudarle a hacer frente a las situaciones de manera positiva.
Mediante el uso de éstas y otras técnicas, los adolescentes pueden comenzar a manejar el estrés. Si un adolescente habla acerca de, o muestra indicios de que está demasiado tenso, una consulta con un siquiatra de niños y adolescentes o con un profesional de la salud mental capacitado puede ser de gran ayuda.

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